RESTAURANTE LA MALAJE ….. O RECUERDOS DE ESCALERA

Sentarme a comer  en el restaurante La Malaje y ponerme sentimental es cuestión de segundos. Recuerdos de mi Andalucía estival, de vacaciones y visitas a bodegas, de mar y sol, de tapas de chiringuito (ay… aquellos chiringuitos playeros) y de mucho vino de Jerez.  De JEREZ, con mayúsculas, para ser exactos.

Y algo tienen los guisos de Manuel Urbano que me hacen evocar la cocina “de escalera”, los olores de escalera *. Serán sus escabeches, con Fino, será su solomillo de vaca flambeado con Montilla Moriles, serán las pochas regadas con amontillado, será la pluma de bellota a la parrilla estupendamente flambeada con amontillado viejo, serán los riñones al Jerez con trigo sarraceno (plato memorable y “escaleril” de cuchara). Será esa imaginación descarada para recuperar recuerdos y activar la memoria.

Manuel  es chef hiperactivo y va por libre (le pasa como a mí). Borda la lengua de vaca estofada en escabeche de cebolla, sorprende con el melocotón aliñao con anchoas, seduce con las almejas de chiringuito….Por su parte, la barra es apetecible en sí misma, por sus molletes, sus chopitos, su tortilla La Malaje, su ensaladilla de gambas…

La audaz carta de vinos, muy audaz (bendita audacia),  se pasea por la viticultura andaluza con pasión. De hecho les sugiero, a estos audaces Manuel y Aaron (co-propietario y director de sala), que hagan como hacía un famoso restaurante madrileño: que el cliente pida la carta de vinos primero, elija los vinos y el maitre les proponga los platos que mejor mariden. Por favor, maridaje por contraste. Será difícil elegir entre los vinos del Condado de Huelva (demasiado desconocidos aún en Madrid), los de Montilla-Moriles, los de la D.O. Málaga o la amplia gama de vinos de Jerez, por mencionar algunos; pero asesoran con profesionalidad en esta materia. Y pueden tomarse por copas.

Un vino me subyugó recientemente: La encina del inglés blanco 2014, D.O. Sierras de Málaga. Vino blanco seco, fresco y muy afrutado, elaborado con  Moscatel Morisco, Doradilla y Pedro Ximénez, tres variedades autóctonas que reflejan la personalidad de Ronda. Por cierto, que la Doradilla es la responsable de dar el toque salino. 

Total, que en un espacio acogedor y simpático,  que incluye un patio luminoso, barriles, macetas de flores  y poco más,  practico la `gastro-percepción´, término que acabo de acuñar, aún pendiente de su  significado definitivo (ya se enterarán). De momento, indicarles que ha de disfrutarse en grupo.

Mientras tanto, aprendan un concepto nuevo (si no vieron el asterisco de más arriba)…:

*DEFINICION DE COCINA “DE ESCALERA”: 1.-  Cocina genérica, volátil,  que se percibe por la nariz  al subir o bajar escaleras (no vale subir en el ascensor), que abre el apetito y provoca averiguar quien es la puñetera mamá o abuela que está cocinando en el cuarto piso (o en el tercero, o en el segundo…) y tiene el mal gusto y la poca decencia de no compartirla con sus vecinos. Habitualmente guisos con fondos alcohólicos, con vinos evaporados lentamente. Si es con vinos generosos ya es “el no va más”. Cocina evocadora y sentimental.

2.- Dícese también de la cocina del restaurante la Malaje.

 

Myriam Garrido

…. Subiendo y bajando escaleras para hacer hueco

 

La Malaje está en la calle Relatores 20, Zona Tirso de Molina (www.lamalaje.es)

Tagged , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *